El Sistema de Autocontrol y Gestión del Riesgo de Lavado de Activos y Financiación del
Terrorismo (SAGRILAFT) es un mecanismo de cumplimiento normativo diseñado para que
determinadas empresas en Colombia identifiquen, evalúen, controlen y mitiguen los riesgos
asociados al lavado de activos (LA) y la financiación del terrorismo (FT).
Este sistema, regulado por la Superintendencia de Sociedades, constituye una herramienta
fundamental de prevención y control en el marco de la responsabilidad empresarial.
¿Qué es el SAGRILAFT?
El SAGRILAFT no es simplemente un requisito legal: es un modelo de gestión interna que
permite a las empresas implementar políticas, procedimientos y controles para evitar que su
operación sea utilizada con fines ilícitos.
Su finalidad principal es garantizar que las organizaciones actúen con transparencia,
responsabilidad y debida diligencia en todas sus relaciones comerciales y financieras.
¿Quiénes están obligados a implementarlo?
No todas las empresas deben contar con SAGRILAFT. La obligación recae sobre aquellas
sociedades vigiladas por la Superintendencia de Sociedades, que cumplan con ciertas
condiciones relacionadas con:
- Actividad económica:
Constructoras e inmobiliarias
Comercializadoras de metales preciosos
Profesionales como contadores y abogados
Otros sectores específicos definidos por la regulación - Ingresos anuales:
A partir de ciertos montos establecidos por la normativa, las empresas deben implementarlo
de manera obligatoria.
¿Cómo funciona el SAGRILAFT?
Para una adecuada implementación, las empresas deben:
– Definir políticas y procedimientos internos orientados a la gestión del riesgo.
– Realizar debida diligencia a clientes, proveedores y aliados estratégicos.
– Capacitar a todo el personal en materia de prevención de LA/FT.
– Establecer órganos de control internos, responsables del seguimiento y reporte.
– Reportar operaciones sospechosas ante la UIAF (Unidad de Información y Análisis
Financiero de Colombia).
– Monitorear y evaluar periódicamente la efectividad del sistema, ajustándolo según
los cambios en el entorno y el riesgo detectado.
¿Por qué es importante implementar el SAGRILAFT?
El cumplimiento del SAGRILAFT no debe verse únicamente como una carga normativa,
sino como una estrategia empresarial de protección y sostenibilidad.
Sus beneficios principales incluyen:
– Prevención: Reduce la posibilidad de que la empresa se vea involucrada en
esquemas de lavado de activos o financiación del terrorismo.
– Reputación: Refuerza la confianza de clientes, aliados y entidades financieras.
– Cumplimiento normativo: Evita sanciones administrativas, multas e incluso
responsabilidades penales.
– Gestión integral de riesgos: Contribuye a la estabilidad y continuidad del negocio
en el largo plazo.
Conclusión
El SAGRILAFT no debe ser entendido únicamente como una obligación regulatoria. Es
una herramienta de gestión empresarial que contribuye a la protección de la compañía, de
sus directivos y de su entorno de negocios.
⚖️ En resumen: SAGRILAFT = prevención + control + responsabilidad empresarial
